La conversión del terreno de la antigua Fábrica de Tabaco de Tailandia en el Benjakitti Forest Park es uno de los casos más citados de infraestructura verde ejecutada con recursos públicos. El proyecto no se planteó como una obra paisajística, sino como un sistema de gestión hídrica capaz de retener y filtrar el agua de lluvia de una cuenca urbana densa.
Para un formulador peruano el caso es útil por una razón concreta: obliga a dimensionar el beneficio social más allá del área verde entregada. La brecha que cierra el proyecto no es sólo recreativa, es de drenaje pluvial y de mitigación del riesgo de inundación, y esa doble naturaleza cambia por completo la evaluación social.
La lección aplicable al Invierte.pe es de identificación: cuando un proyecto atiende dos servicios simultáneamente, la definición del problema central y la brecha deben sostener ambos, o la ficha técnica no resiste la evaluación.